Álex Hernández
Poeta recién llegado
Se me olvido que quererte era un
deporte de alto riesgo.
Me aceleré a tu vestido
y descubrí la indiferencia
de aquellos mares tan
cristalinos que mojan
mis dedos.
No he parado de sentir
que tengo frío
pero estamos
juntos
y aquel sillón
se convierte
en mi hogar
porque
lo habitas tú.
La rabia de tenerte y no tenerte
amor, me consume el alma
y mis lagrimales han quedado
secos de tanto extrañarte.
Pero no eres la misma
y yo tampoco.
Ya no nos entendemos
del todo,
y el tiempo,
seco
nuestro
jardín.
deporte de alto riesgo.
Me aceleré a tu vestido
y descubrí la indiferencia
de aquellos mares tan
cristalinos que mojan
mis dedos.
No he parado de sentir
que tengo frío
pero estamos
juntos
y aquel sillón
se convierte
en mi hogar
porque
lo habitas tú.
La rabia de tenerte y no tenerte
amor, me consume el alma
y mis lagrimales han quedado
secos de tanto extrañarte.
Pero no eres la misma
y yo tampoco.
Ya no nos entendemos
del todo,
y el tiempo,
seco
nuestro
jardín.