manuelo
Poeta fiel al portal
Apenas soy una media sonrisa
una brizna de yerba en la ladera
la llantina marchita y verraquera
de una nube pequeña entre la brisa.
Ya no tiene arreglo, quedó occisa,
la suerte echada, que César dijera;
cambiar el resultado una quimera
como me confirmó una pitonisa.
Debió correr más esa delantera
su trote alegre no fue suficiente
parecía como que no corriera
que tuviese a gala el dicho indecente
“correr es de cobardes” y asumiera
que ir despacito era lo concerniente.
una brizna de yerba en la ladera
la llantina marchita y verraquera
de una nube pequeña entre la brisa.
Ya no tiene arreglo, quedó occisa,
la suerte echada, que César dijera;
cambiar el resultado una quimera
como me confirmó una pitonisa.
Debió correr más esa delantera
su trote alegre no fue suficiente
parecía como que no corriera
que tuviese a gala el dicho indecente
“correr es de cobardes” y asumiera
que ir despacito era lo concerniente.