Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me acerco a tu claridad
por ser mi sostén primero
llevado por tu certero
camino de santidad.
Queriendo ser libertad
me visto de ciudadano
que tomado de tu mano
se libera libremente
por querer humanamente
llegar a ser más humano.
Te quiero en mi sentimiento
-sentido y reverenciado-
como si el cielo encantado
viviera en mi pensamiento.
Me convenzo en lo que siento
ya que sentirte asegura
el final de noche oscura,
la más sublime experiencia,
acceder a tu presencia
ganando mayor altura.
Tenerte es llevar conmigo
la vida que me propones
pues con cariño dispones
estar donde te consigo.
No me prende el enemigo
ni su macabra mirada
ni me puede enajenada
la barbarie tenebrosa
que con lengua mentirosa
se disfraza de alborada.
Afino mi despertar
al son de tu sol sagrado
y de fuerza pertrechado
me conmino a caminar.
Trecho a trecho disfrutar
de la senda que me tienes
preparada por si vienes
-mañana por la mañana,
a hora más bien temprana-
a instalarte entre mis sienes.
Sé que siempre me convienes.
por ser mi sostén primero
llevado por tu certero
camino de santidad.
Queriendo ser libertad
me visto de ciudadano
que tomado de tu mano
se libera libremente
por querer humanamente
llegar a ser más humano.
Te quiero en mi sentimiento
-sentido y reverenciado-
como si el cielo encantado
viviera en mi pensamiento.
Me convenzo en lo que siento
ya que sentirte asegura
el final de noche oscura,
la más sublime experiencia,
acceder a tu presencia
ganando mayor altura.
Tenerte es llevar conmigo
la vida que me propones
pues con cariño dispones
estar donde te consigo.
No me prende el enemigo
ni su macabra mirada
ni me puede enajenada
la barbarie tenebrosa
que con lengua mentirosa
se disfraza de alborada.
Afino mi despertar
al son de tu sol sagrado
y de fuerza pertrechado
me conmino a caminar.
Trecho a trecho disfrutar
de la senda que me tienes
preparada por si vienes
-mañana por la mañana,
a hora más bien temprana-
a instalarte entre mis sienes.
Sé que siempre me convienes.
Última edición: