Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Se terminó el amor
En una fría mañana
caminaba una mujer
con su cuello tan alzado
que apenas podía ver.
El andar era pesado
presagiando aquel encuentro
adivinando el momento
muchas veces reiterado.
Adivina ya las quejas
sutilmente acomodadas
para ser desparramadas
cuando acabe de llegar.
Las mismas palabras dichas
con sus puntos y sus comas
como si fuese una bola
que no deja de rodar.
Allí se encontró parada
como enfrentándose al reto
buscando tan solo un gesto
que la pudiera acercar.
Que tristeza da pensar
que esta allí pero esta ida
que no registra la entrada
ni tampoco la salida.
De nuevo por la vereda
con las solapas alzadas
destruida la mirada
piensa en su próxima vez.
Mary Mura

En una fría mañana
caminaba una mujer
con su cuello tan alzado
que apenas podía ver.
El andar era pesado
presagiando aquel encuentro
adivinando el momento
muchas veces reiterado.
Adivina ya las quejas
sutilmente acomodadas
para ser desparramadas
cuando acabe de llegar.
Las mismas palabras dichas
con sus puntos y sus comas
como si fuese una bola
que no deja de rodar.
Allí se encontró parada
como enfrentándose al reto
buscando tan solo un gesto
que la pudiera acercar.
Que tristeza da pensar
que esta allí pero esta ida
que no registra la entrada
ni tampoco la salida.
De nuevo por la vereda
con las solapas alzadas
destruida la mirada
piensa en su próxima vez.
Mary Mura
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