sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se tiñen las pupilas del alma blanca
se acuestan las orillas
del beso al corazón
el arte
es para mirarte
con los ojos subiendo
a tus lágrimas
sabiendo que estas en mi mente
mente de colores
que se tiñen de
los labios de corazones
se teje la rima
se vuelve el beso de fuego
bajo la miel del alma
se tiñen las esferas
se vuelven los movimientos
de puentes con cadenas
es cuando lucho en la guerra
y estas prendida de mi cuerpo
en mis luchas
luchando contra mi propio destino
jaurías de lobos caminando
en las cuestas de mis momentos
se suben las palabras
por mis venas
solo en el alma
estoy contigo
es así cuando abres mi boca
en la magia de un poeta
que se escribe
para mirarte desnuda bajo
mi sabana de seda,
te cubro los ojos
y ves mariposas
en mi noche de encantada luna llena,
bajo el cerrojo de mis pensamientos
busco al alba
caminando muy despacio
los enemigos me acechan
con las armas
pero yo estoy en tu cuerpo
y me das mi mordisco
de besos
y me alcanzan las miradas
entre la voz armada
es así como levantas a mi vida
mi escalofrío
se sube en mi abrigo
bajo la tormenta
de fuego
que condena a mis labios
soplando a tu oreja
es así como me llamas poeta
subiendo los escalones
sabiendo que llegabas a mis temblores
al alma del poema
le has alcanzado fuerte en las venas
es así cuando camino junto a ti
de labios de poemas vibrantes
escondidos en más labios
susurrándote
que vuelves a mi piel
se hace el camino del momento
de mi mirada
de luz bajo los versos
que cubren las aceras
donde doy los pasos
para auparte a mi vera
solo estoy soplando el viento
para llegar a tus momentos.