Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
porque no es sólo verte y que mis ojos
se encandilen de tus ojos de obsidiana
y de tus cejas, de la noche calma y negra
que es tu cabellera, de tu piel canela
y las perlas de granizo que se asoman
de tus labios sin pudor después de tu sonrisa,
no es sólo el ver tu andar a mí de tu figura
espigada que se ondea cual trigal en tarde calma,
ni tus mejillas colorearse como atardecer
de Dios pintando tardes ante los piropos
que mis ojos le hacen a tu rostro a través
de mis labios que mueren de ganas de apaciguar
la sed en las curvas de tu boca, no es sólo verte
y aleluya, encontré en ti a la persona que con su
maravilloso porte sacia la lujuria de mi ser de
hormonas disfrazado de mi yo converso,
se trata de tenerte en la mesa y escuchar
atento tu palabra y convertirme en su adepto,
de creer que tu inteligencia sabe a la ciencia
que posee el conjuro en contra de la mala suerte,
de tomarnos de la mano y caminar muy juntos,
aunque suene cursi para acompañarnos en las malas,
y abrasarnos con un beso, cuando llegue el tiempo de las buenas.
. 21.9.11 en una tarde en la que viento de la tarde trae a mí el aliento de su boca, y algunas nubes le recuerdan haciéndole el homenaje de la lluvia cual fino confeti, al lado de mis ojos.
Nota 1. ¿Quieres hacer reír a Dios?, cuéntale tus planes .
]Nota 2. No importa si no crees en Dios y su palabra, Él cree en ti aun cuando mientas.
Pd; leído en un vivero de prosapia; se poda césped, nosotros vamos shiales.
se encandilen de tus ojos de obsidiana
y de tus cejas, de la noche calma y negra
que es tu cabellera, de tu piel canela
y las perlas de granizo que se asoman
de tus labios sin pudor después de tu sonrisa,
no es sólo el ver tu andar a mí de tu figura
espigada que se ondea cual trigal en tarde calma,
ni tus mejillas colorearse como atardecer
de Dios pintando tardes ante los piropos
que mis ojos le hacen a tu rostro a través
de mis labios que mueren de ganas de apaciguar
la sed en las curvas de tu boca, no es sólo verte
y aleluya, encontré en ti a la persona que con su
maravilloso porte sacia la lujuria de mi ser de
hormonas disfrazado de mi yo converso,
se trata de tenerte en la mesa y escuchar
atento tu palabra y convertirme en su adepto,
de creer que tu inteligencia sabe a la ciencia
que posee el conjuro en contra de la mala suerte,
de tomarnos de la mano y caminar muy juntos,
aunque suene cursi para acompañarnos en las malas,
y abrasarnos con un beso, cuando llegue el tiempo de las buenas.
. 21.9.11 en una tarde en la que viento de la tarde trae a mí el aliento de su boca, y algunas nubes le recuerdan haciéndole el homenaje de la lluvia cual fino confeti, al lado de mis ojos.
Nota 1. ¿Quieres hacer reír a Dios?, cuéntale tus planes .
]Nota 2. No importa si no crees en Dios y su palabra, Él cree en ti aun cuando mientas.
Pd; leído en un vivero de prosapia; se poda césped, nosotros vamos shiales.
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