Viento que corta hasta los matojos
de los campos secos en este otoño,
que llama a la lluvia desesperado
esperando que las nubes grises lloren.
¡Para! estimado y furioso Eolo,
llama al agua que moje a los campos,
que fecunden con profusión la tierra
y que baile con su manto de agua .
Hoy el cielo tiene el rostro muy negro ;
el silencio envuelve a la tarde larga,
y las gotas, mansamente resbalan.
Los truenos han sido fuertes y broncos,
la lluvia ha enfriado el ambiente,
y el chocolate en el fuego hirviendo.
de los campos secos en este otoño,
que llama a la lluvia desesperado
esperando que las nubes grises lloren.
¡Para! estimado y furioso Eolo,
llama al agua que moje a los campos,
que fecunden con profusión la tierra
y que baile con su manto de agua .
Hoy el cielo tiene el rostro muy negro ;
el silencio envuelve a la tarde larga,
y las gotas, mansamente resbalan.
Los truenos han sido fuertes y broncos,
la lluvia ha enfriado el ambiente,
y el chocolate en el fuego hirviendo.