lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me miraste a la cara
con tu frente oscura,
y dos lágrimas cayeron
rodando hasta mi cintura.
¡Ay,... trigal sin amapola!
¡noche con sangre de luna!
Por soñar, soñaba,
extraviada en mi locura.
Un viento deforme,
de aciago fulgor,
a mi ventana llamaba
sin quererlo yo.
¡Ay,... negra noche!
¡sedienta sombra!
aúllas lejana
queriendo que te oiga.