Odisea
Poeta recién llegado
He de desaparecer la vestimenta que grita en mi piel,
para renacer en el viento del milagro,
y de una flor perecer insaciable,
para callar el alma que conmigo ansía.
Que inoportuna ha sido la manera en la que agoniza el tiempo,
ese es un detalle perverso que se mantiene invisible,
y se torna aún más oscuro si de existir se trata.
Aquí reverbera la llama somnolienta,
de la suerte y de mis palmas,
resucita la palabra hallada,
en cada palpito súbito de mi.
Es el sonido universal de la muerte el cual que está rodeado de pasiones,
ya hubiesen existido en un tiempo tardío,
pero aquí no han de quedar ni cenizas,
La oscura noche perpetua mi asombro por descuidado,
y en su encanto desaparece cierta sutilidad,
que la hace llorar y dejarse ver,
para luego llevarse consigo todo lo que le pertenezca.
para renacer en el viento del milagro,
y de una flor perecer insaciable,
para callar el alma que conmigo ansía.
Que inoportuna ha sido la manera en la que agoniza el tiempo,
ese es un detalle perverso que se mantiene invisible,
y se torna aún más oscuro si de existir se trata.
Aquí reverbera la llama somnolienta,
de la suerte y de mis palmas,
resucita la palabra hallada,
en cada palpito súbito de mi.
Es el sonido universal de la muerte el cual que está rodeado de pasiones,
ya hubiesen existido en un tiempo tardío,
pero aquí no han de quedar ni cenizas,
La oscura noche perpetua mi asombro por descuidado,
y en su encanto desaparece cierta sutilidad,
que la hace llorar y dejarse ver,
para luego llevarse consigo todo lo que le pertenezca.