Hiba
Poeta recién llegado
Vi árboles secos
en el centro
ya sin color, ni figura
como escombros de edificios consumidos por el fuego.
Vi la silueta estampada
de un pájaro muerto
suspendida en la cúspide de la rama más larga.
Por un instante traté,
juro que traté,
de regresar a mi memoria aquel aroma a níspero,
pero no, seguías siendo tú.
Ya no pude rescatarte, nunca.
en el centro
ya sin color, ni figura
como escombros de edificios consumidos por el fuego.
Vi la silueta estampada
de un pájaro muerto
suspendida en la cúspide de la rama más larga.
Por un instante traté,
juro que traté,
de regresar a mi memoria aquel aroma a níspero,
pero no, seguías siendo tú.
Ya no pude rescatarte, nunca.
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