Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay una tempestad en el vacío de las gotas,
engendrándose desde las entrañas,
recorriéndo
con el fuego y el ardor que producen
los recuerdos.
Ese era el último momento,
Dios, está muriendo
Dios, siempre está muriendo.
Y los pasos hacia dentro.
La pétrea inmundicia, que no te deja gritar
No hay otro mundo
para incendiar.
ni otra pena que te pueda salvar
El dolor está comiendo
Y ya no tienes miedo;
ahora, puedes ver los monstruos
replicándose, desde todos los espejos.
La irrealidad te besa.
Lo vacuo te besa.
El éxtasis en su paradigma
Jamás volveremos
Y aun así, seguiremos existiendo.
engendrándose desde las entrañas,
recorriéndo
con el fuego y el ardor que producen
los recuerdos.
Ese era el último momento,
Dios, está muriendo
Dios, siempre está muriendo.
Y los pasos hacia dentro.
La pétrea inmundicia, que no te deja gritar
No hay otro mundo
para incendiar.
ni otra pena que te pueda salvar
El dolor está comiendo
Y ya no tienes miedo;
ahora, puedes ver los monstruos
replicándose, desde todos los espejos.
La irrealidad te besa.
Lo vacuo te besa.
El éxtasis en su paradigma
Jamás volveremos
Y aun así, seguiremos existiendo.