dona
Poeta recién llegado
Ausencia de mis manos perdidas
en laureles póstumos,
la cara sutil del alba
sostiene pétalos
en el aire,
¿Quién en vergüenza se arrepiente?
Los claros pasajes
retumban ventanas
hiriendo el canto madrugador
de las aves que recelan
mi llanto.
Pido clemencia al oído
del crepúsculo hiriente,
entrecortando dolor
de la ausencia tuya,
se hace eterna el silencio
entre luces,
mi corazón es tardío
en responder…
en laureles póstumos,
la cara sutil del alba
sostiene pétalos
en el aire,
¿Quién en vergüenza se arrepiente?
Los claros pasajes
retumban ventanas
hiriendo el canto madrugador
de las aves que recelan
mi llanto.
Pido clemencia al oído
del crepúsculo hiriente,
entrecortando dolor
de la ausencia tuya,
se hace eterna el silencio
entre luces,
mi corazón es tardío
en responder…