Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Selene vino anoche hasta mi puerta
envuelta en estampados de colores,
mató su palidez, pintó rubores
allí donde su tez brillaba yerta.
Selene se humaniza y desconcierta
al hombre que la observa entre estertores;
Selene vino anoche a darme amores
allí donde mi voz sonaba muerta.
Su mágico esplendor prendió la flama
y el fuego me incendió completamente
dejándome abrasado con su llama
Selene vino anoche incandescente
llegándose conmigo hasta mi cama
Selene me hizo suyo vorazmente.
envuelta en estampados de colores,
mató su palidez, pintó rubores
allí donde su tez brillaba yerta.
Selene se humaniza y desconcierta
al hombre que la observa entre estertores;
Selene vino anoche a darme amores
allí donde mi voz sonaba muerta.
Su mágico esplendor prendió la flama
y el fuego me incendió completamente
dejándome abrasado con su llama
Selene vino anoche incandescente
llegándose conmigo hasta mi cama
Selene me hizo suyo vorazmente.