SEMANA SANTA
El viernes de Dolores pone fin
al tiempo cuaresmal,
queda vencido el mal
por penitencia.
El domingo de Ramos celebramos
con palmas y clamor
la gloria del Señor,
magnificencia.
Al prenderle en el huerto los olivos,
es Pedro quien defiende
y Jesús le reprende,
pide obediencia.
Poncio Pilatos juzga y lo condena,
debe ser flagelado,
de espinas coronado
mofa soporta.
Exige el Sanedrín condena a muerte,
arrastrando cadenas
y muy a duras penas
su cruz transporta.
La Magdalena enjuga su rostro
al caer con mareo,
forzado el Cirineo
ayuda aporta.
Es clavado en la cruz por los romanos,
un lanzazo al costado
el centurion le ha dado
como un favor.
En su muerte se siente abandonado
por su padre y al cielo
reclama por su duelo
con gran clamor.
El cielo se oscurece de repente,
hay rayos y tronada
que viene acompañada
de un gran temblor.
Sepultan los discípulos su cuerpo
en cueva bien cerrada,
es su muerte llorada
y su pasión.
El alborozo nace al tercer día,
la noticia inaudita
que a todo el mundo excita...
resurrección.
Cerrando la semana este domingo
albricias entonamos
y alegres celebramos
la exaltación.
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