horacio caraballo
Poeta recién llegado
Sembrar una esperanza es a veces querer disfrutar de un sueño muy anhelado y nunca alcanzado.
Es querer tener en la vida lo que nunca se ha conseguido.
Es sentirse vivo plenamente y lleno de alegría.
Es encontrar el sosiego a tantas noches de desvelos y melancolías.
Aferrarse a esa esperanza, es pactar en silencio a dar la vida por conseguirla.
Es poner todo de uno para verla realizarse.
Es satisfacer el deseo de sentirse completo al haberla conquistado.
Es respirar de nuevo después de sentirse oprimido.
En fin, la esperanza es como la vida misma; no debemos perderla para poder seguir viviendo y poder disfrutar la razón por la cual se ha vivido.
Esta esperanza que tengo es el tesoro más grande que guardo en mi pecho y es la que me mantiene cuerdo y en espera de hacerla realidad.
Esta esperanza, es el aire que llena mis pulmones y la sangre que agita mi corazón. El sol de un nuevo despertar y el agua que calma mi sed.
Es... la vida misma.
Es querer tener en la vida lo que nunca se ha conseguido.
Es sentirse vivo plenamente y lleno de alegría.
Es encontrar el sosiego a tantas noches de desvelos y melancolías.
Aferrarse a esa esperanza, es pactar en silencio a dar la vida por conseguirla.
Es poner todo de uno para verla realizarse.
Es satisfacer el deseo de sentirse completo al haberla conquistado.
Es respirar de nuevo después de sentirse oprimido.
En fin, la esperanza es como la vida misma; no debemos perderla para poder seguir viviendo y poder disfrutar la razón por la cual se ha vivido.
Esta esperanza que tengo es el tesoro más grande que guardo en mi pecho y es la que me mantiene cuerdo y en espera de hacerla realidad.
Esta esperanza, es el aire que llena mis pulmones y la sangre que agita mi corazón. El sol de un nuevo despertar y el agua que calma mi sed.
Es... la vida misma.