orellanapoet
Poeta recién llegado

SEMENTAL GUERRERO (Corrida de toros).
Se abren las puertas que lo mantuvieron cautivo en la oscuridad de aquella plaza, que lo preparaba
inconscientemente para su batalla final. Y sale al ruedo el semental guerrero mientras se oyen vítores entre la multitud, camina cabizbajo para que todos puedan apreciar sus colosales cornamentas, imponentes a comparación de aquellos machos fieros con quienes tuvo que lidiar alguna vez, para ser proclamado el padrillo indiscutible del campo donde creció, batallas sangrientas que le valieron catalogarse como el más bravo entre todos lo de su especie, con una sangre tan pura, que correrá por las venas de hasta 3 generaciones que heredarán su imponencia.
Y levanta orgulloso su mirada, mientras se pasea por la arena del escenario, siente que lo aclaman, que lo idolatran como lo hacían con los mas grandes gladiadores de la antiguedad (en tiempos cuando los guerreros como él, sí podían morir con honor). El enemigo lo espera, con una indumentaria de colores vivos que casi se fusiona con su cuerpo (graciosa al parecer del bovino), con un capote rojo entre sus manos, y un sable delgado que podía reflejar la luz del sol, y que aturdían al semental notoriamente.
El semental vigorizado, no puede controlar sus impulsos, sus ansias apremian, quiere de una vez demostrar a todos su valor, y dar un gran espectáculo a aquella multitud sedienta de espectáculo, (sin saber lo que le espera, ya que aquella multitud está mas sedienta de sangre, que de espectáculo).
Y empieza el primer asalto, escarba repetidas veces con sus pezuñas el suelo, dejando su marca tan profunda en él y sin quitar la mirada de su enemigo, señalando así que será el primero quien iniciará el ataque, mientras el enemigo lo
espera con la mano levantada y con el sable luminoso apuntando hacia él, el semental guerrero no conoce las reglas del juego ni las reales intenciones del porque esta allí. Y arremete contra él, su enemigo logra esquivarlo, arremete otra vez, y nuevamente es esquivado, mientras un sonoro ¡olé! se escucha en cada esquina de aquél lúgubre coliseo, pero se vigoriza aún mas el semental, quien sigue creyendo que es a él a quien animan, y arremete otra vez, hasta que siente una cruel estocada en su lomo, y luego otra cerca del cuello.
El público grita con furor ante aquella escena, con ojos llenos de sangre ve salir a otros "humanos" que con lanzas aún mas agudas lo ultiman sin piedad, a pesar de estar ya indefenso; ante cada estocada es un grito de júbilo en todo el escenario, y se derrumba agonizante al suelo, aún sin comprender qué hizo mal, para que se vea sacrificado de esta manera por la humanidad que alguna vez lo cuidó, y recuerda que sus hermanos también fueron a un ruedo, y por primera vez comprende el porqué nunca más los volvió a ver, y con mucho dolor supo que no había ninguna esperanza para los de su especie, una vez que estuvieran en aquél arenoso terreno.
Se ahoga el semental en su sangre, se fusiona con la arena y muere sin saber que sólo fué utilizado para dar un espectáculo sangriento, aquél bravo toro fué la última pieza del cuadro tan macabro que fue pintado con su sangre y la de seres de su especie, para dar vida a la tan oscura obra, que lleva de nombre: "el arte de la inhumanidad".
"LA TORTURA, NO ES ARTE NI CULTURA", Un rotundo "NO" a la corrida de toros.
Autor: Orellanapoet
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