Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tal tormenta tuya desde hoy amenaza
empapar mi calma y anegarme el ánimo,
que ya buscan loma los teros de mi alma.
¿Será como aquella de la vez pasada
que a los albardones de un cariño férreo
los pasó por alto y me dejó sin nada?
Y ya por tus ojos la relampagueada,
con sal, a la mesa de nuestra armonía,
le hago cuatro cruces; una en cada pata.
Sabré de tormentas, pero la más brava,
es esa inclemencia de tu instinto puro
en cuantito un yerro de mi ser lo agravia.
Y a punto mi ruego para Santa Bárbara
y dispuesto el poncho del padecimiento,
despejas y asoma... tu sonrisa clara.
Safe Creative: 1411272612249
empapar mi calma y anegarme el ánimo,
que ya buscan loma los teros de mi alma.
¿Será como aquella de la vez pasada
que a los albardones de un cariño férreo
los pasó por alto y me dejó sin nada?
Y ya por tus ojos la relampagueada,
con sal, a la mesa de nuestra armonía,
le hago cuatro cruces; una en cada pata.
Sabré de tormentas, pero la más brava,
es esa inclemencia de tu instinto puro
en cuantito un yerro de mi ser lo agravia.
Y a punto mi ruego para Santa Bárbara
y dispuesto el poncho del padecimiento,
despejas y asoma... tu sonrisa clara.
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