Señal
Llegó noviembre con su
acostumbrado cúmulo de llanto,
en su premura de vértigos;
heme aquí señalando el vacío
en la profundidad de este llanto que
no hace más que gritar este dolor clavado
en cada átomo de aire concentrado.
Y la herida rotula aquellos recuerdos
que mezclan la sal con el agua,
eternizando el desierto de nuestros abandonos
Llegó noviembre con su
acostumbrado cúmulo de llanto,
en su premura de vértigos;
heme aquí señalando el vacío
en la profundidad de este llanto que
no hace más que gritar este dolor clavado
en cada átomo de aire concentrado.
Y la herida rotula aquellos recuerdos
que mezclan la sal con el agua,
eternizando el desierto de nuestros abandonos