marquelo
Negrito villero
Yo la vi como agua dormida que aún no era ola de mar, marea de viento,
o navio secando sus velas de mariposa
Yo la toqué empujando las estrellas para que se iluminara más en el desfiladero
secreto de la noche, en los residuos que dejan de rastro los soñadores del cielo
Y ella giraba como una veleta con disposiciones lumínicas en el centro aventurero de la iris.
Nada estaba resuelto en este amor compartido por dos labios
en estos silbidos de lobo musical empujando delirios pastorales a todos los planetas.
En buena hora abrimos el día para que se vertiera toda esa lisura maternal de las rosas
todo ese interminable algodón perfumado
que hace rebotar
a todos los besos que se dan después del camino erótico del vino.
Pero no todo es alquimia reflejada entre tus manos
no todo es impulso para lanzarse en el oasis más profundo de tus ojos
a veces, como hoy, todo es vertical como un cuchillo, y busca el centro más oscuro de la sombra
la carne más sensible de la tarde.
Sin embargo,
desnudos, buscamos un viento que nos deje llevar a la playa más sedienta del oceáno
al aliento más atrincherado del camino...
o navio secando sus velas de mariposa
Yo la toqué empujando las estrellas para que se iluminara más en el desfiladero
secreto de la noche, en los residuos que dejan de rastro los soñadores del cielo
Y ella giraba como una veleta con disposiciones lumínicas en el centro aventurero de la iris.
Nada estaba resuelto en este amor compartido por dos labios
en estos silbidos de lobo musical empujando delirios pastorales a todos los planetas.
En buena hora abrimos el día para que se vertiera toda esa lisura maternal de las rosas
todo ese interminable algodón perfumado
que hace rebotar
a todos los besos que se dan después del camino erótico del vino.
Pero no todo es alquimia reflejada entre tus manos
no todo es impulso para lanzarse en el oasis más profundo de tus ojos
a veces, como hoy, todo es vertical como un cuchillo, y busca el centro más oscuro de la sombra
la carne más sensible de la tarde.
Sin embargo,
desnudos, buscamos un viento que nos deje llevar a la playa más sedienta del oceáno
al aliento más atrincherado del camino...