La ola de los acantilados
empapa tu ropa de azufres
Y un pájaro invisible
se anida en tu pecho.
Hay una montaña de nubes
En estas sendas de seda y bomba
Y una bomba de pájaros volando
Hacia la aurora.
Los ojos amusgan este
Infinito de puertas verdes
En la lejania de los años
Y los versos.
En la soledad compartida
De los Ángeles y los pájaros
Hacia la contaminación
De los Protónes y rascacielos
De las calles del futuro.
Te quedas en el atardecer sencillo
de este prado verde
Sin intentar encontrar
la desmesura de la rosa.
Querer una simple gota de agua
que caiga de las nubes
hacia la ladera del cuerpo.
Un trozo de pradera
que no se esfume.
empapa tu ropa de azufres
Y un pájaro invisible
se anida en tu pecho.
Hay una montaña de nubes
En estas sendas de seda y bomba
Y una bomba de pájaros volando
Hacia la aurora.
Los ojos amusgan este
Infinito de puertas verdes
En la lejania de los años
Y los versos.
En la soledad compartida
De los Ángeles y los pájaros
Hacia la contaminación
De los Protónes y rascacielos
De las calles del futuro.
Te quedas en el atardecer sencillo
de este prado verde
Sin intentar encontrar
la desmesura de la rosa.
Querer una simple gota de agua
que caiga de las nubes
hacia la ladera del cuerpo.
Un trozo de pradera
que no se esfume.
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