GarniK
Poeta fiel al portal
Me paro en la montaña,
el sol tan vivo y rojo
desvanece mi figura.
La sombra ahumada se contempla
en un momento de ironía.
La senda se hace corta
maltratada entre las rocas
casi extinta por pesuñas
de viejos cabalgantes.
Abarca un peñasco mi sombra
fascinante va subiendo el pino
con la gracia de la brisa
que con su constante melodía
te hace olvidar
pero no lo quieres aceptar.
Ya el sol se vuelve redentor
si logras soportar su luz en el ocaso
vivirás por siempre en su regazo...
eternamente.
Y las cenizas han dejado
la senda descubierta
al nuevo andariego.
el sol tan vivo y rojo
desvanece mi figura.
La sombra ahumada se contempla
en un momento de ironía.
La senda se hace corta
maltratada entre las rocas
casi extinta por pesuñas
de viejos cabalgantes.
Abarca un peñasco mi sombra
fascinante va subiendo el pino
con la gracia de la brisa
que con su constante melodía
te hace olvidar
pero no lo quieres aceptar.
Ya el sol se vuelve redentor
si logras soportar su luz en el ocaso
vivirás por siempre en su regazo...
eternamente.
Y las cenizas han dejado
la senda descubierta
al nuevo andariego.
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