benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un vacilante paso... son quejas,
viven en los rincones,
la brisa llora con la lluvia
habla el eco en las esquinas,
y en la voz del caminante
se mezclan las emociones.
Intermitentes luces
alumbran el horizonte,
se despierta el ser
sin estar dormido...
Un camino para crecer
vive en sus entrañas,
la educación y la cultura
vencen la ignorancia,
se refugian en el idioma
y en los libros,
una guía constante
en la siembra del semillero.
Los símbolos se comunican,
caminan con las artes,
viven en la lectura de la vida
escribiendo su paso al andar,
y el lenguaje entre el viento
se multiplica en las sombras,
en los destellos de luz.
El ojo del tiempo y la memoria
son agudos... fuentes creativas,
en esa agudeza
vive la imaginación
contemplando el arco iris,
resurgiendo de las sombras,
sembrando luz en el bosque,
para romper el silencio
y rescatar lo humano.
Benigno Rodríguez
viven en los rincones,
la brisa llora con la lluvia
habla el eco en las esquinas,
y en la voz del caminante
se mezclan las emociones.
Intermitentes luces
alumbran el horizonte,
se despierta el ser
sin estar dormido...
Un camino para crecer
vive en sus entrañas,
la educación y la cultura
vencen la ignorancia,
se refugian en el idioma
y en los libros,
una guía constante
en la siembra del semillero.
Los símbolos se comunican,
caminan con las artes,
viven en la lectura de la vida
escribiendo su paso al andar,
y el lenguaje entre el viento
se multiplica en las sombras,
en los destellos de luz.
El ojo del tiempo y la memoria
son agudos... fuentes creativas,
en esa agudeza
vive la imaginación
contemplando el arco iris,
resurgiendo de las sombras,
sembrando luz en el bosque,
para romper el silencio
y rescatar lo humano.
Benigno Rodríguez
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