Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un camino de rosas aparté las espinas
Y deje sus pétalos para que el viento te vista,
Tú eres el cántaro que el amor no escatima,
te desbordas en mi boca, dejando muchas pistas,
En tus pechos vigías dejaré el vestigio de mis dedos,
en la luna de tu vientre el esbozo de mis pliegues viven,
aquellos que filtran las gotas en miel de deceos,
mi labios te gritan respira, para que yo no me olvide.
Puedes tatuarme poesías en mi espalda,
Mientras escabullo mis llaves por tu rendija,
Puedes vaciar mi océano y llenarme de tu agua,
Dejar que la noche sea tu abrigo cuando te desvistas.
Puedes encontrarme en la esquina de los sueños,
Con un ramo de rosas y un chaleco sin esquirlas,
Esperando que despeñes encendidas en leños,
Tus letras como lenguas, en mi cuerpo me harás sentirlas.
Desgasté las puntas de las piedras, puedes caminar descalza,
Prescindir del dolor ser en lo superfluo, perspicaz
que nuestro amor sean poemas de alabanzas,
que derroches todo en mi, y me acunes en tu paz.
Y deje sus pétalos para que el viento te vista,
Tú eres el cántaro que el amor no escatima,
te desbordas en mi boca, dejando muchas pistas,
En tus pechos vigías dejaré el vestigio de mis dedos,
en la luna de tu vientre el esbozo de mis pliegues viven,
aquellos que filtran las gotas en miel de deceos,
mi labios te gritan respira, para que yo no me olvide.
Puedes tatuarme poesías en mi espalda,
Mientras escabullo mis llaves por tu rendija,
Puedes vaciar mi océano y llenarme de tu agua,
Dejar que la noche sea tu abrigo cuando te desvistas.
Puedes encontrarme en la esquina de los sueños,
Con un ramo de rosas y un chaleco sin esquirlas,
Esperando que despeñes encendidas en leños,
Tus letras como lenguas, en mi cuerpo me harás sentirlas.
Desgasté las puntas de las piedras, puedes caminar descalza,
Prescindir del dolor ser en lo superfluo, perspicaz
que nuestro amor sean poemas de alabanzas,
que derroches todo en mi, y me acunes en tu paz.