BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Senderos, no por trillados,
menos verdaderos. Sólo
ciertos signos de maleza,
y de broza, nos resuelven
el antiguo misterio de los que
por allí pasaron. Sombras
inmediatamente deshechas,
calcinadas por la luz. Sendas
y trochas, veredas preñadas
de sol, a vuestro denso margen,
se crío, casi sola y definitiva,
bruñida y adolescente, mi madre.
E imperceptibles, por ella, pasaron
los años que, vuestro pie recolector,
iba machacando y arando sin rencor.
Hoy os devuelvo un salmo de tristeza,
una bendición; que las sombras venideras,
aguanten nuevamente, vuestra incandescencia
y vuestro sol-.
©
menos verdaderos. Sólo
ciertos signos de maleza,
y de broza, nos resuelven
el antiguo misterio de los que
por allí pasaron. Sombras
inmediatamente deshechas,
calcinadas por la luz. Sendas
y trochas, veredas preñadas
de sol, a vuestro denso margen,
se crío, casi sola y definitiva,
bruñida y adolescente, mi madre.
E imperceptibles, por ella, pasaron
los años que, vuestro pie recolector,
iba machacando y arando sin rencor.
Hoy os devuelvo un salmo de tristeza,
una bendición; que las sombras venideras,
aguanten nuevamente, vuestra incandescencia
y vuestro sol-.
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