Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Señor, es tan atroz esta pendiente,
tan alto el escalón, tan crudo el día,
tan negra la mortal algarabía
que rompe la virtud más consistente.
Es tal la oscuridad y tan hiriente
que da a mi corazón minusvalía;
Señor, muere de sed el alma mía
y el agua sale sucia de la fuente.
La noche pesarosa pesa tanto
que al paso de mi pie se torna abismo,
abismo que antecede al desencanto.
Señor, no sé vivirme en cataclismo.
Ahijado del dolor y del espanto
no quiero ser la muerte de mí mismo.
tan alto el escalón, tan crudo el día,
tan negra la mortal algarabía
que rompe la virtud más consistente.
Es tal la oscuridad y tan hiriente
que da a mi corazón minusvalía;
Señor, muere de sed el alma mía
y el agua sale sucia de la fuente.
La noche pesarosa pesa tanto
que al paso de mi pie se torna abismo,
abismo que antecede al desencanto.
Señor, no sé vivirme en cataclismo.
Ahijado del dolor y del espanto
no quiero ser la muerte de mí mismo.