Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No temo, Oscuridad, su advenimiento
si tengo en mi esternón albor sonoro,
el ansia de inmolarme sin decoro
al fuego del más alto sentimiento.
Sin miedo a su misterio me contento
y al sol de mi elección su mal ignoro;
le quito la mortaja y la enamoro
volviéndola vital alumbramiento.
Señora, es tan brutal e ineludible
la fuerza de su abrazo cuando llega
que el barro lo hace nada inaprensible.
Me expropia la mitad mientras entrega
el resto de mi ser a lo Invisible...
amándome a la vez que me la juega.
si tengo en mi esternón albor sonoro,
el ansia de inmolarme sin decoro
al fuego del más alto sentimiento.
Sin miedo a su misterio me contento
y al sol de mi elección su mal ignoro;
le quito la mortaja y la enamoro
volviéndola vital alumbramiento.
Señora, es tan brutal e ineludible
la fuerza de su abrazo cuando llega
que el barro lo hace nada inaprensible.
Me expropia la mitad mientras entrega
el resto de mi ser a lo Invisible...
amándome a la vez que me la juega.