Ciertamente Mary me duele ver como algunas personas los abandonan a la inclemencia del tiempo cuando se cansaron de ellos. Toda mi vida adulta la pase junto a mis hijos dándoles hogar o buscándoles uno a todo animalito abandonado. Mis hijos ya con su propia familia continúan con esa labor tan maravillosa en la medida de sus posibilidades, les cuesta mucho con la situación económica. Un abrazo muy grande.