Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
El ser con tus ideas consecuente
y darle a tu saber justa medida
no impide que otra luz tenga cabida
y juega a tu favor ser displicente.
Sentar cátedra en todo es evidente
que no se tiene en pie toda una vida
pues es razón sin peso, desmedida,
pensar que es ignorante el que está enfrente.
Y el ver al oponente fácil presa
dispara el ego cruel del testarudo
y aúpa su soberbia que es aviesa.
Porque es desliz común y peliagudo,
pecado que el mortal jamás confiesa,
que siempre fue voraz quien serlo pudo.
y darle a tu saber justa medida
no impide que otra luz tenga cabida
y juega a tu favor ser displicente.
Sentar cátedra en todo es evidente
que no se tiene en pie toda una vida
pues es razón sin peso, desmedida,
pensar que es ignorante el que está enfrente.
Y el ver al oponente fácil presa
dispara el ego cruel del testarudo
y aúpa su soberbia que es aviesa.
Porque es desliz común y peliagudo,
pecado que el mortal jamás confiesa,
que siempre fue voraz quien serlo pudo.