Daniel rico
Poeta recién llegado
Desperté, una vez que cerré los ojos
no veía más que, sólo aquello que sentía
y sentía como jamás pude llegar a sentir.
Sentía el tacto de las yemas de tus dedos
pasear suavemente por la tímida desnudez de mi piel
Sentía como mi mente solicitaba su dimisión y como el corazón la aceptaba
Sentía tu manera de sentir cuando tu boca estaba a tan sólo sentimientos de la mía
Sentía como mi alma se retorcía de placer por la sensación que provocaban tus labios al hundirse en mis carnes
Sentía como me tranquilizaba tu ternura y como mis sentidos se ponían a merced tuya
Sentía que era tuyo, tus buenos días, tu café después de comer y el motivo de noches en vela
Sentía alegría por estar sintiendo, por estar despierto contigo, separados tan sólo por el deseo de nunca ser separados y unidos por la pasión de permanecer siempre juntos
Sentía que demandaba ser torturado por sentirte tanto
Sentía tus dientes al morderme el cuello, y el castigo de sufrir ese camino de besos que iniciabas en mi boca e iba avanzando poco a poco por el resto de mi cuerpo, sin dejar un ápice de mi sin ser devorado
Sentía tu belleza, la calidez de tu cuerpo desnudo sobre el mío
Sentía que el tiempo se iba de vacaciones y nos dejaba solos
Sentía que podría quizás sentir nuevas sensaciones pero jamás serían como esta
Sentía como a medida que te entregabas, el hielo de mi corazón se derretía, y el tuyo arropandole y dándole calor
Sentía la frustración del dolor por no poder hacer nada para fastidiar lo nuestro y como la tristeza lloraba de tristeza por ver a soledad sola
Sentía que tu me sentías de igual manera que yo lo hacia, y que no querías ser sentida por nadie más
Pero me dormí, una vez que abrí los ojos
y veía todo lo que no podía ser sentido
y sentía, que jamás podría volver a sentir
pero me daba igual, por que se que te sentí, y sintiéndote, sentía como jamás llegaría a sentir.
no veía más que, sólo aquello que sentía
y sentía como jamás pude llegar a sentir.
Sentía el tacto de las yemas de tus dedos
pasear suavemente por la tímida desnudez de mi piel
Sentía como mi mente solicitaba su dimisión y como el corazón la aceptaba
Sentía tu manera de sentir cuando tu boca estaba a tan sólo sentimientos de la mía
Sentía como mi alma se retorcía de placer por la sensación que provocaban tus labios al hundirse en mis carnes
Sentía como me tranquilizaba tu ternura y como mis sentidos se ponían a merced tuya
Sentía que era tuyo, tus buenos días, tu café después de comer y el motivo de noches en vela
Sentía alegría por estar sintiendo, por estar despierto contigo, separados tan sólo por el deseo de nunca ser separados y unidos por la pasión de permanecer siempre juntos
Sentía que demandaba ser torturado por sentirte tanto
Sentía tus dientes al morderme el cuello, y el castigo de sufrir ese camino de besos que iniciabas en mi boca e iba avanzando poco a poco por el resto de mi cuerpo, sin dejar un ápice de mi sin ser devorado
Sentía tu belleza, la calidez de tu cuerpo desnudo sobre el mío
Sentía que el tiempo se iba de vacaciones y nos dejaba solos
Sentía que podría quizás sentir nuevas sensaciones pero jamás serían como esta
Sentía como a medida que te entregabas, el hielo de mi corazón se derretía, y el tuyo arropandole y dándole calor
Sentía la frustración del dolor por no poder hacer nada para fastidiar lo nuestro y como la tristeza lloraba de tristeza por ver a soledad sola
Sentía que tu me sentías de igual manera que yo lo hacia, y que no querías ser sentida por nadie más
Pero me dormí, una vez que abrí los ojos
y veía todo lo que no podía ser sentido
y sentía, que jamás podría volver a sentir
pero me daba igual, por que se que te sentí, y sintiéndote, sentía como jamás llegaría a sentir.