IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Sensación ardiente,
quemándome como hoja,
en donde la tinta nunca cayó,
en donde callan mis verdades,
quemándome como recuerdo,
en los instantes eternos,
de un dolor irremediable,
quemándome sin fuego,
hasta el centro de mis neuronas,
gélida soledad asimilada,
y cuando canten los desastres,
no podrán escuchar nuestros oídos rotos,
y cuando pinten sus caminos,
nuestros ojos se volverán piedras,
para caer, como avalancha,
siempre desde el sentido común.
quemándome como hoja,
en donde la tinta nunca cayó,
en donde callan mis verdades,
quemándome como recuerdo,
en los instantes eternos,
de un dolor irremediable,
quemándome sin fuego,
hasta el centro de mis neuronas,
gélida soledad asimilada,
y cuando canten los desastres,
no podrán escuchar nuestros oídos rotos,
y cuando pinten sus caminos,
nuestros ojos se volverán piedras,
para caer, como avalancha,
siempre desde el sentido común.