TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ni la luz de la luna me libera
de tu huella que acerada se levanta,
una pena por mi alma se propaga
rumbo al anochecido clamor que
[se nos marcha.
Se cayó por el día un sentimiento
recordando las horas del olvido,
las tinieblas eclipsan de imprevisto
esa luz que me trajo tu camino.
¡Qué tristeza navega en esta noche!
no se vive ni duerme, no hay destino,
leña verde la hoguera predispone
y el calor no se abraza, se ha perdido.
Blanca N. García G.
TARDE GRIS