Isidro Dichter
Poeta recién llegado
Pasé por la noche pastel, noche aún joven y taciturna,
y la vi a ella junto a la iglesia, bajo el ocaso decembrino.
Lucía hermosa entre las sombras, siempre augusta, casi luminosa,
mas no me vio, y yo seguí, acongojado, mi fatal camino.
Muy pronto, oí que caminaba en pos de mí y me llamaba;
me intentaba alcanzar desde su época distante.
Luego me alcanzó; me rebasó hecha copos levitantes,
o esporas en el aire, sueños y años que se disipaban.
y la vi a ella junto a la iglesia, bajo el ocaso decembrino.
Lucía hermosa entre las sombras, siempre augusta, casi luminosa,
mas no me vio, y yo seguí, acongojado, mi fatal camino.
Muy pronto, oí que caminaba en pos de mí y me llamaba;
me intentaba alcanzar desde su época distante.
Luego me alcanzó; me rebasó hecha copos levitantes,
o esporas en el aire, sueños y años que se disipaban.