mar29
Poeta recién llegado
Cuando en una gota, como rocío
se refleja el cielo, atardeciendo
pero no entristece, se sonríe
descubriendo cuán mínimo detalle.
Esas gotas nacen desde el alma
acarician la piel, sorteando los surcos
de los labios silentes
y caen, pero su partida no vacía
dejan suspiros, elixires que borran las heridas.
Todo alrededor se entrelaza en el ser
empujándolo a seguir, buscando más de esas gotas
transparentes, tibias, vitales
aquellas que despiertan los sentidos
y los retroalimentan, agudizándolos;
Invitando a bailar la danza de la vida
y sonreír desafiantes al tiempo.
se refleja el cielo, atardeciendo
pero no entristece, se sonríe
descubriendo cuán mínimo detalle.
Esas gotas nacen desde el alma
acarician la piel, sorteando los surcos
de los labios silentes
y caen, pero su partida no vacía
dejan suspiros, elixires que borran las heridas.
Todo alrededor se entrelaza en el ser
empujándolo a seguir, buscando más de esas gotas
transparentes, tibias, vitales
aquellas que despiertan los sentidos
y los retroalimentan, agudizándolos;
Invitando a bailar la danza de la vida
y sonreír desafiantes al tiempo.