El pez que vive en el río,
no vive añorando el mar.
Cada cual en su lugar
afronta su desafío.
El naranjero en el frío,
el duraznero al calor.
a cada fruto el color
el tiempo le da, al rocío.
No cortes el trigo verde
porque no ha de madurar.
Gavilla sin sazonar
seguro es pan que se pierde.
Nunca intentes aprender
lo que no enseña la edad.
De la precoz pubertad
ya nunca habrás de volver.
Emigra el ave al sentir
el rumbo que va a tomar.
No quieras tú, dirigir
el cielo que va a volar.
El Árbol sabe en qué día
del invierno, va a brotar.
Serías necio al apurar
la flor, pues se secaría.
El niño es la ancianidad
que duerme en tu corazón.
No apures, la maratón
que nada es eternidad.
El verso es la libertad
del alma, piénsalo bien.
Lo que has leído recién
no es virtud...es amistad.
Marino Fabianesi
no vive añorando el mar.
Cada cual en su lugar
afronta su desafío.
El naranjero en el frío,
el duraznero al calor.
a cada fruto el color
el tiempo le da, al rocío.
No cortes el trigo verde
porque no ha de madurar.
Gavilla sin sazonar
seguro es pan que se pierde.
Nunca intentes aprender
lo que no enseña la edad.
De la precoz pubertad
ya nunca habrás de volver.
Emigra el ave al sentir
el rumbo que va a tomar.
No quieras tú, dirigir
el cielo que va a volar.
El Árbol sabe en qué día
del invierno, va a brotar.
Serías necio al apurar
la flor, pues se secaría.
El niño es la ancianidad
que duerme en tu corazón.
No apures, la maratón
que nada es eternidad.
El verso es la libertad
del alma, piénsalo bien.
Lo que has leído recién
no es virtud...es amistad.
Marino Fabianesi
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