Ser de esta tierra 5

musador

esperando...
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.

Si las piedras los contaran
serían los siglos pocos,
ayer dejamos los cocos
para inventar la tortilla
y alguna otra maravilla
para los gustos barrocos.

Caminando se esparcieron
por la pobre tierra nuestra
dejando huesos de muestra,
por que sepamos nosotros
que de siembras de esos otros
vinimos a la palestra.

Mucho después se inventaron
las patrias y territorios,
los clarines divisorios
que llamaban a los hombres
a presumir de sus nombres
en túmulos irrisorios.

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.

Nota. Parecerá quizás un poco trunco este poema, pero he decidido dejarlo en esa última estrofa que recrea el hermoso adagio bíblico «de polvo eres y al polvo volverás».
 
Última edición:
Con estas, sextinas hernadianas,
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.

Si las piedras los contaran
serían los siglos pocos,
ayer dejamos los cocos
para inventar la tortilla
y alguna otra maravilla
para los gustos barrocos.

Caminando se esparcieron
por la pobre tierra nuestra
dejando huesos de muestra
para que sepamos nosotros
que de siembras de esos otros
vinimos a la palestra.

Mucho después se inventaron
las patrias y territorios,
los clarines divisorios
que llamaban a los hombres
a presumir de sus nombres
en túmulos irrisorios.

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.

Nota. Parecerá quizás un poco trunco este poema, pero he decidido dejarlo en esa última estrofa que recrea el hermoso adagio bíblico «de polvo eres y al polvo volverás».


Con estructura de sextinas hernadianas, inicias así este hermoso poema, con ese esmero poético que pones siempre en tu poesía.
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.
y decides terminar con esa otra sextina donde expresas de esa forma tan original, la frase biblica "de polvo eres y al polvo has de volver"...

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.



Como siempre, no deja de asombrarme tu creatividad.
Un abrazo
Isabel​
 
Última edición:
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.

Si las piedras los contaran
serían los siglos pocos,
ayer dejamos los cocos
para inventar la tortilla
y alguna otra maravilla
para los gustos barrocos.

Caminando se esparcieron
por la pobre tierra nuestra
dejando huesos de muestra
para que sepamos nosotros
que de siembras de esos otros
vinimos a la palestra.

Mucho después se inventaron
las patrias y territorios,
los clarines divisorios
que llamaban a los hombres
a presumir de sus nombres
en túmulos irrisorios.

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.

Nota. Parecerá quizás un poco trunco este poema, pero he decidido dejarlo en esa última estrofa que recrea el hermoso adagio bíblico «de polvo eres y al polvo volverás».

Entre verdades y sorna nos da una buena lección, menos que renacuajos fuimos y ahora nos creemos los reyes del mambo, malditas fronteras que ni aun siendo ranas podemos saltar, nos apropiamos de algo que no debe tener dueño y pasamos a ser de renacuajos a monstruos dejando en el camino a un proyecto de ser humano


Un abrazo mi querido Jorge ,pero el próximo poema haz el favor de estar un poquito más positivo que te noto muy melancólico


Carmen
 
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.

Si las piedras los contaran
serían los siglos pocos,
ayer dejamos los cocos
para inventar la tortilla
y alguna otra maravilla
para los gustos barrocos.

Caminando se esparcieron
por la pobre tierra nuestra
dejando huesos de muestra
para que sepamos nosotros
que de siembras de esos otros
vinimos a la palestra.

Mucho después se inventaron
las patrias y territorios,
los clarines divisorios
que llamaban a los hombres
a presumir de sus nombres
en túmulos irrisorios.

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.

Nota. Parecerá quizás un poco trunco este poema, pero he decidido dejarlo en esa última estrofa que recrea el hermoso adagio bíblico «de polvo eres y al polvo volverás».
Pues bueno queda tal cual; las tierras no saben de gustos, ni de patrias ni banderas. Eso son cosas de los hombres. Y de esos hay de muchos tipos.
Al final, polvo al polvo, por mucho que se inventen o se avienten nuevas costumbres.
Me suenan los hombres rana a comando, je je.
Un saludote, Jorge, a la vuelta a las tensones.
 
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.

Si las piedras los contaran
serían los siglos pocos,
ayer dejamos los cocos
para inventar la tortilla
y alguna otra maravilla
para los gustos barrocos.

Caminando se esparcieron
por la pobre tierra nuestra
dejando huesos de muestra
para que sepamos nosotros
que de siembras de esos otros
vinimos a la palestra.

Mucho después se inventaron
las patrias y territorios,
los clarines divisorios
que llamaban a los hombres
a presumir de sus nombres
en túmulos irrisorios.

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.

Nota. Parecerá quizás un poco trunco este poema, pero he decidido dejarlo en esa última estrofa que recrea el hermoso adagio bíblico «de polvo eres y al polvo volverás».
Excelentes sextillas, amigo Jorge, magníficas. Es muy emotivo el contenido, recogiendo la frase de un jefe seatle (o de otra tribu, no recuerdo bien) a mediados del siglo XIX, en la carta que le envió al presidente de EEUU, y que dice: ""La tierra no pertenece al hombre"".
Buen recorrido, también, por la prehistoria, evocando a aquellos primeros humanos que salieron de África para poblar todos los continentes. Me ha encantado, y te aplaudo.
Me permito dos observaciones:
a) "para que sepamos nosotros"", te quedó con 9 sílabas métricas.
b) ""y alguna otra maravilla"", mi oído me dicta sinalefa forzada, quizás por el acento sobre la "o", pues de ser, por poner un ejemplo sin acento en la "o" inicial, ""y alguna odalisca........"" la sinalefa no solo suena bien sino que se percibe casi obligatoria, pero en tu caso, en ese verso, suena mal al oído.
Todo ello lo expongo con espíritu constructivo, y afirmando que tales minucias no menguan la calidad de tu poema, que es soberbio, y por el que te felicito.
Un fuerte abrazo, querido amigo.
 
Excelentes sextillas, amigo Jorge, magníficas. Es muy emotivo el contenido, recogiendo la frase de un jefe seatle (o de otra tribu, no recuerdo bien) a mediados del siglo XIX, en la carta que le envió al presidente de EEUU, y que dice: ""La tierra no pertenece al hombre"".
Buen recorrido, también, por la prehistoria, evocando a aquellos primeros humanos que salieron de África para poblar todos los continentes. Me ha encantado, y te aplaudo.
Me permito dos observaciones:
a) "para que sepamos nosotros"", te quedó con 9 sílabas métricas.
b) ""y alguna otra maravilla"", mi oído me dicta sinalefa forzada, quizás por el acento sobre la "o", pues de ser, por poner un ejemplo sin acento en la "o" inicial, ""y alguna odalisca........"" la sinalefa no solo suena bien sino que se percibe casi obligatoria, pero en tu caso, en ese verso, suena mal al oído.
Todo ello lo expongo con espíritu constructivo, y afirmando que tales minucias no menguan la calidad de tu poema, que es soberbio, y por el que te felicito.
Un fuerte abrazo, querido amigo.
Agradezco tu buen comentario, estimado. En mi periplo por España pasé por Tarifa y pude ver la costa africana a través del estrecho de Gibraltar, lo que justifica algún verso de la primera estrofa.
Acerca de tus observaciones métricas, veo ambas correctas: el verso de la primera ya lo corregí, mediante un uso un tanto arcaico de «por» en función de «para», que me gusta; en la segunda, me detuve un rato en esa sinalefa al componer: en estos casos oó, en los que como bien dices son frecuentemente forzadas las sinalefas, en mi dicción se hacen tolerables si practico una suerte de elisión de la vocal átona; no siempre suena bien esto, pero en el caso de «algun' otra» me pareció aceptable.
abrazo
Jorge
 
Agradezco tu buen comentario, estimado. En mi periplo por España pasé por Tarifa y pude ver la costa africana a través del estrecho de Gibraltar, lo que justifica algún verso de la primera estrofa.
Acerca de tus observaciones métricas, veo ambas correctas: el verso de la primera ya lo corregí, mediante un uso un tanto arcaico de «por» en función de «para», que me gusta; en la segunda, me detuve un rato en esa sinalefa al componer: en estos casos oó, en los que como bien dices son frecuentemente forzadas las sinalefas, en mi dicción se hacen tolerables si practico una suerte de elisión de la vocal átona; no siempre suena bien esto, pero en el caso de «algun' otra» me pareció aceptable.
abrazo
Jorge
Gracias por acoger mis observaciones con bondad, buen Jorge. A mi juicio, el uso arcaico del "por" en función de "para" es genial, acertado, y me suena de maravilla, pues me suena a lenguaje antiguo, de rancio abolengo y raigambre, me encanta.
En cuanto a la elisión, bien analizado, y declamado varias veces, resulta que no me suena mal, y me has convencido (quizás por lo mismo, por eso de que me encanta el lenguaje ancestral, y los ""bravos" cervantinos de los siglos XVI y XVII hablaban con muchas pero que con muchas elisiones, jajajajaja).
Un fuerte abrazo, querido amigo y admirado poeta.
 
Gracias, querida Isabel. La verdad es que le di muchas vueltas al tema hasta optar por este enfoque, no sé dónde estaría esa creatividad que mencionas...
abrazo
J.

Con estas, sextinas hernadianas,



Con estructura de sextinas hernadianas, inicias así este hermoso poema, con ese esmero poético que pones siempre en tu poesía.
Entre nubes adivino
allí, cruzando el estrecho,
esa tierra que fue lecho
de toda la especie humana,
cuando el hombre de la rana
recorrió su breve trecho.
y decides terminar con esa otra sextina donde expresas de esa forma tan original, la frase biblica "de polvo eres y al polvo has de volver"...

De la tierra que fue cuna
de la rana y de la gente
hizo una tumba un demente
y así quedó la costumbre
de esconder la podredumbre
que de la tierra es afluente.



Como siempre, no deja de asombrarme tu creatividad.
Un abrazo
Isabel​
 
Entre verdades y sorna nos da una buena lección, menos que renacuajos fuimos y ahora nos creemos los reyes del mambo, malditas fronteras que ni aun siendo ranas podemos saltar, nos apropiamos de algo que no debe tener dueño y pasamos a ser de renacuajos a monstruos dejando en el camino a un proyecto de ser humano


Un abrazo mi querido Jorge ,pero el próximo poema haz el favor de estar un poquito más positivo que te noto muy melancólico


Carmen
Pues a ti te veo melancólica también, Carmencita, con esas tristes noticias de tu tierra...


Seguimos siendo renacuajos, en el mejor de los casos, no tiene remedio.

abrazo
J.
 
Pues bueno queda tal cual; las tierras no saben de gustos, ni de patrias ni banderas. Eso son cosas de los hombres. Y de esos hay de muchos tipos.
Al final, polvo al polvo, por mucho que se inventen o se avienten nuevas costumbres.
Me suenan los hombres rana a comando, je je.
Un saludote, Jorge, a la vuelta a las tensones.
Hombres rana tendremos que ser si el cambio climático sigue provocando a los hielos, estimado. La tierra no es nuestra, pero en nuestro afán por apropiárnosla corremos el riesgo de hundirla...

gracias y abrazo
J.
 
Pues a ti te veo melancólica también, Carmencita, con esas tristes noticias de tu tierra...


Seguimos siendo renacuajos, en el mejor de los casos, no tiene remedio.

abrazo
J.

¡Ay !! mi querido amigo, esto es como un tobogán subimos y bajamos ya nuestros ojos han visto muchas cosas… La melancolía se puede esconder detrás de una sonrisa pero… Cuando se escribe, es otro cantar ,siempre queda un rastro de ti y de los sentimientos difícil de disimular Un abrazo Carmen
 

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