DIEGO
Poeta adicto al portal
No muerde mi integridad el adularte. Ni menoscaba mi hombría reconocerme pendiente de tus acciones, aunque no sean producto de mi existencia.
Mi persistencia en relación a los sentimientos que experimento en cercanías de tu presencia, no logran que me replantee la ubicación que debería ocupar en este universo de sentimientos impuestos a fuerza de una cultura históricamente equivocada y retrógrada.
Los ojos anegados no anulan la esencia humana que me compone, la ensalzan.
La admiración de bellezas incorpóreas que se materializan en la luz de tus ojos no es traba para mis pretensiones de transformarme en el dueño de tus caprichos.
Me dices que disfrute mi libertad, y no logras comprender que lo hago, planeando en los cielos de tus sueños.
Soy libre, mujer.
Porque ser libre, es poder elegir de quién quiero ser esclavo.
Mi persistencia en relación a los sentimientos que experimento en cercanías de tu presencia, no logran que me replantee la ubicación que debería ocupar en este universo de sentimientos impuestos a fuerza de una cultura históricamente equivocada y retrógrada.
Los ojos anegados no anulan la esencia humana que me compone, la ensalzan.
La admiración de bellezas incorpóreas que se materializan en la luz de tus ojos no es traba para mis pretensiones de transformarme en el dueño de tus caprichos.
Me dices que disfrute mi libertad, y no logras comprender que lo hago, planeando en los cielos de tus sueños.
Soy libre, mujer.
Porque ser libre, es poder elegir de quién quiero ser esclavo.