Cierro mis ojos y veo mil palabras desordenadas que no se dejan divisar; algunas se transforman en peces y se pierden en mi océano de inquietud, otras se hacen de alas y desaparecen en el cielo de los astros, alborotadas, inquietas, vivaces, e imprudentes. no detienen sus pasos para no dejarse atrapar, ni para crear una frase!! Crueles ellas, desafortunada yo. y a pesar de no encontrar palabras, sin nada en mente con solo el eco del vacío. doy nacimiento a estas palabras que se dicen poema.