TindadeSangre
Poeta recién llegado
Seré, la sonrisa que no se borre de tu rostro, ese pequeño momento donde la vida y la muerte son tan parecidos que te sentirás viviendo en el cielo.
Seré, la caricia que vague en el viento, suave magia que enloquezca tus latidos, rápidos y lentos como aleteos de ángeles al vuelo.
Seré, esa dicha que emana de tu cuerpo, ese sudor que le ponga sabor a mis besos, la dicha de sentirte mía a pesar del tiempo.
Seré, luz y fuego, oscuridad y frío, amor y deseo, Seré... quien en palabras diga te quiero y en la lejanía el hombre que muera por tus besos.
Porque soy así, letras que vagan en el viento, esperando que pronto, llegue a tu encuentro.
Eduardo G.
Seré, la caricia que vague en el viento, suave magia que enloquezca tus latidos, rápidos y lentos como aleteos de ángeles al vuelo.
Seré, esa dicha que emana de tu cuerpo, ese sudor que le ponga sabor a mis besos, la dicha de sentirte mía a pesar del tiempo.
Seré, luz y fuego, oscuridad y frío, amor y deseo, Seré... quien en palabras diga te quiero y en la lejanía el hombre que muera por tus besos.
Porque soy así, letras que vagan en el viento, esperando que pronto, llegue a tu encuentro.
Eduardo G.