La luna,
dentro del me gusta.
El agua se convierte en plata
como si fueran besos
con sal de lagrimas.
En las tardes de verano
lloran las luces sobre la playa
imitando a una pequeña fiesta,
aunque silenciosa y calmada.
Son las fiestas interiores
donde se regocija el alma,
y aunque con la soledad a cuestas,
suspira cada rendija del cuerpo
llegando a casa
envuelta en la tranquilidad de la playa.
dentro del me gusta.
El agua se convierte en plata
como si fueran besos
con sal de lagrimas.
En las tardes de verano
lloran las luces sobre la playa
imitando a una pequeña fiesta,
aunque silenciosa y calmada.
Son las fiestas interiores
donde se regocija el alma,
y aunque con la soledad a cuestas,
suspira cada rendija del cuerpo
llegando a casa
envuelta en la tranquilidad de la playa.