rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Majestuosos acordes de piano
repicados con elegantes bemoles,
decorados en autistas girasoles
en los trazos de extraviado escribano
repicados con elegantes bemoles,
decorados en autistas girasoles
en los trazos de extraviado escribano
que delinean los oscuros recovecos
derrotados de toda diligente cordura,
plenos en nupcias de locura,
ceñidos a suspiros y embelecos.
derrotados de toda diligente cordura,
plenos en nupcias de locura,
ceñidos a suspiros y embelecos.
Sonoros, soberbios y rutilantes
expectantes, abundantes y difuminados;
en corcheas y silencios confeccionados
por un alma, de la normalidad, equidistante
expectantes, abundantes y difuminados;
en corcheas y silencios confeccionados
por un alma, de la normalidad, equidistante
hermosos, prodigiosos y especiales
en refrescante batahola de creatividad
alejada de nuestra opaca realidad,
atornillada por pensamientos marginales.
en refrescante batahola de creatividad
alejada de nuestra opaca realidad,
atornillada por pensamientos marginales.
Majestuosos acordes de piano
salpican el ambiente de perfección
confeccionados con notas y pasión
en pos del grito de un ser humano
salpican el ambiente de perfección
confeccionados con notas y pasión
en pos del grito de un ser humano
Cómplices y cadenciosos
graciosos y arrebolados;
sus dedos, en las teclas, son dioses desatados
sus ojos, extraviados, humedecen vidriosos...
graciosos y arrebolados;
sus dedos, en las teclas, son dioses desatados
sus ojos, extraviados, humedecen vidriosos...