Heriberto Bravo
Poeta recién llegado
Cantó debajo de mi cama el grillo,
cantó boleros, tangos y baladas
con su violín de cuerdas destempladas
y con su voz traviesa de chiquillo.
Yo no me quise deshacer del pillo.
Pude muy bien tirarle sus pedradas,
romperle su violín y a cachetadas
sacarlo de mi alcoba. No es sencillo.
No para mí; detesto la violencia.
¿Cómo ensañarme contra el pobre bicho
que ni se entera que metió la pata?
No me quedó mas que tener paciencia
y disfrutar del singular capricho
del grillo aquel y de su serenata...
Heriberto Bravo Bravo
cantó boleros, tangos y baladas
con su violín de cuerdas destempladas
y con su voz traviesa de chiquillo.
Yo no me quise deshacer del pillo.
Pude muy bien tirarle sus pedradas,
romperle su violín y a cachetadas
sacarlo de mi alcoba. No es sencillo.
No para mí; detesto la violencia.
¿Cómo ensañarme contra el pobre bicho
que ni se entera que metió la pata?
No me quedó mas que tener paciencia
y disfrutar del singular capricho
del grillo aquel y de su serenata...
Heriberto Bravo Bravo