TARZIUS
Poeta recién llegado
SERENIDAD
Había olvidado la tranquilidad
que existe entre tus brazos
que cual frescos y húmedos hacían
a mi cuerpo descansar entre nubes.
Guardé en mi memoria el retrato de tu rostro
para que antes de besar mi frente con tus labios de ensueño
durmiera con el anhelo de volverte a ver.
Guardé también el arrullo de tu canción;
para que en mis tardes de siesta me hiciera descansar.
Mas al intentar recordar
una imagen sepia y un sonido hueco decepcionaron mi descanso.
Me di cuenta entonces que algo en ello faltaba,
algo en ello faltó que le hacía obtener afinación a tu sonata
y color a tu rostro ....
¡olvidé guardar el matiz en mi corazón!
Y al mirar caer tu vestido de noche,
ataviado, te fui a buscar,
tan ansioso como siempre y un poco más,
esperando en el mismo lugar que sin duda te iba a encontrar,
y al mirarte nuevamente, suspiré y me olvidé sin dudar de todo.
Tras un largo rato de estar juntos
guardé silencio y te contemplé...
Y al mirar tu rostro de luna
y tu vestido adornado de estrellas
acariciaste mi cuerpo con tu húmedo y fresco aire atmosférico,
y entonaste de pronto esa bella canción, mi canción
favorita... la sonata de los sueños,
articulada a través de los grillos de todo el derredor,
...y guardé por fin el matiz en mi corazón
para no olvidarte jamás.
recordándote siempre con viva y nítida claridad..
y amarte con pasión y ternura,
bella y eterna "serenidad".
POR:TARZIUS SIRIDIÒN ANAB OTAM
(el Principe de corazòn escarlata)
DEL POEMARIO:1 SIGLO DE PENURIAS
Había olvidado la tranquilidad
que existe entre tus brazos
que cual frescos y húmedos hacían
a mi cuerpo descansar entre nubes.
Guardé en mi memoria el retrato de tu rostro
para que antes de besar mi frente con tus labios de ensueño
durmiera con el anhelo de volverte a ver.
Guardé también el arrullo de tu canción;
para que en mis tardes de siesta me hiciera descansar.
Mas al intentar recordar
una imagen sepia y un sonido hueco decepcionaron mi descanso.
Me di cuenta entonces que algo en ello faltaba,
algo en ello faltó que le hacía obtener afinación a tu sonata
y color a tu rostro ....
¡olvidé guardar el matiz en mi corazón!
Y al mirar caer tu vestido de noche,
ataviado, te fui a buscar,
tan ansioso como siempre y un poco más,
esperando en el mismo lugar que sin duda te iba a encontrar,
y al mirarte nuevamente, suspiré y me olvidé sin dudar de todo.
Tras un largo rato de estar juntos
guardé silencio y te contemplé...
Y al mirar tu rostro de luna
y tu vestido adornado de estrellas
acariciaste mi cuerpo con tu húmedo y fresco aire atmosférico,
y entonaste de pronto esa bella canción, mi canción
favorita... la sonata de los sueños,
articulada a través de los grillos de todo el derredor,
...y guardé por fin el matiz en mi corazón
para no olvidarte jamás.
recordándote siempre con viva y nítida claridad..
y amarte con pasión y ternura,
bella y eterna "serenidad".
POR:TARZIUS SIRIDIÒN ANAB OTAM
(el Principe de corazòn escarlata)
DEL POEMARIO:1 SIGLO DE PENURIAS