Mario Cabral
Poeta asiduo al portal
Son seres lascivos, que en el telón del firmamento ocultan su razón
son seres despreciables sin alma, ni corazón
adictos a la noche cuando el miedo nubla la razón
cuando el corazón es frágil y se entrega sin necesidad de una ocasión
la luna nos alumbra, nos advierte, de aquellos que se roban sus vientres
de aquellos que ante la luz corren como liebres
de los soldados del odio y el rencor
de los que abusan de nuestra confianza y huyen con nuestro corazón
de aquellas personas que tras una sonrisa hipnótica y un falso corazón
destruyen la confianza y envenenan el amor.
son seres despreciables sin alma, ni corazón
adictos a la noche cuando el miedo nubla la razón
cuando el corazón es frágil y se entrega sin necesidad de una ocasión
la luna nos alumbra, nos advierte, de aquellos que se roban sus vientres
de aquellos que ante la luz corren como liebres
de los soldados del odio y el rencor
de los que abusan de nuestra confianza y huyen con nuestro corazón
de aquellas personas que tras una sonrisa hipnótica y un falso corazón
destruyen la confianza y envenenan el amor.
Última edición:
::::