Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Copos de nieve que caen
del cielo, hechos con rebabas
de esclavos desnutridos en
la chimenea.
Los pájaros no tienen
picos alegres ni están
cantando, están llenos de
lodo y adversidades, han
ido rodando las balas a una
coladera oxidada.
Los gusanos de triple
cabeza se avejentaron
muy rápido y pensaron
!Qué fácil será! Y me desterraron
pero nunca me importó pertenecer
al círculo del ocaso que rompió
un cable de luz.
De repente quise poner autoridad
al fuego de hogueras hechas con
zapatos y sandalías de galas
pero me resultó patético y asqueando
me fuí sin avisarles.
Un cajón abierto despide brocados
de ornamentos en velos de novias
tristes y puteadas, y yo sería una
idiota si pensara en que tal vez
sólo en un quizás yo regresara
a asomar con mis ojos violentos
al lugar del horror.
Descanso ¿Sabes dónde? En el
limbo de administraciones conocidas
donde de vez en cuando la rubia me
visita y me dice: ''Con el pelo corto
perdiste encanto'' Y yo le respondo
burlona: ''Y lo que pienso cortarlo''.
Como ese lazo que me une con el
joven, con el viejo con el que canta
versos que saca de su diario de sueños.
Somos tres de seiscientos sesenta y seis
somos tres perlas rojizas que tenemos
cargas inofensivas de dolores y placer
por que una mujer vive a través de mí
y yo vivo a través de ella.
Y cuando se llega la una de la mañana
sigo siendo una de seiscientos sesenta y seis.
Volví a hablar con la que perdió dos
tesoros dorados, con la que tiene
alma de espanta descuartizados
si, si, con esa a la que todos llaman
escarcha blanca, como la otra que
lleva tierra en los labios.
Volviendo al tema, sería una
idiota si cediera un poco, aunque
sólo fuera mínimo me darían sedantes
de plomo.
Y yo cantando en los contactos
de luz que el amor se equivocó y se
plagió un árbol artificial ( y apestoso)
como los de aquellos años y tardes
magra, cafés de terracota que se funden
en el panel solar de algún equivocado.
Está el cenicero rebosando de
exquisitas células muertas así
como mis cabellos desatados
que se atan con ligas de colores y
aluminio, de esas ligas que pudren
el pelo mojado ( como un día
estuvo el corazón que se hizo
rojizo anaranjado).
Sigo siendo una de tantas
una de muchas, una de nadie
una de uno, una de alguien
una de seiscientos sesenta y seis.
Pero acá no hay poderes de siete
ni de diez, sólo los poderes de
tres con seiscientos sesenta y seis.
Y si sería una iidiota si volviera
a no cepillar mis dientes tres
de trescientos treinta y tres, sería
una idiota si volviera a ver aquello
que estaba constipado y cargado
de abejas hambrientas (no de miel)
si no de culebras vacilantes en el yodo.
Sería una idiota bien hecha
!Pero que digo! Si para ser
idiota no se estudia, ni se leen
libros abominables de triángulos
de las bermudas.
Se ha terminado el cuento
que vayan aquellas pues
a contar las balas de la coladera
oxidada que está decapitada y hagan
entonces el rompecabezas...Pero como
Idiota, idiota...Pero ésta que no vuelva.
(Dedicado a...¿Que importa?).
del cielo, hechos con rebabas
de esclavos desnutridos en
la chimenea.
Los pájaros no tienen
picos alegres ni están
cantando, están llenos de
lodo y adversidades, han
ido rodando las balas a una
coladera oxidada.
Los gusanos de triple
cabeza se avejentaron
muy rápido y pensaron
!Qué fácil será! Y me desterraron
pero nunca me importó pertenecer
al círculo del ocaso que rompió
un cable de luz.
De repente quise poner autoridad
al fuego de hogueras hechas con
zapatos y sandalías de galas
pero me resultó patético y asqueando
me fuí sin avisarles.
Un cajón abierto despide brocados
de ornamentos en velos de novias
tristes y puteadas, y yo sería una
idiota si pensara en que tal vez
sólo en un quizás yo regresara
a asomar con mis ojos violentos
al lugar del horror.
Descanso ¿Sabes dónde? En el
limbo de administraciones conocidas
donde de vez en cuando la rubia me
visita y me dice: ''Con el pelo corto
perdiste encanto'' Y yo le respondo
burlona: ''Y lo que pienso cortarlo''.
Como ese lazo que me une con el
joven, con el viejo con el que canta
versos que saca de su diario de sueños.
Somos tres de seiscientos sesenta y seis
somos tres perlas rojizas que tenemos
cargas inofensivas de dolores y placer
por que una mujer vive a través de mí
y yo vivo a través de ella.
Y cuando se llega la una de la mañana
sigo siendo una de seiscientos sesenta y seis.
Volví a hablar con la que perdió dos
tesoros dorados, con la que tiene
alma de espanta descuartizados
si, si, con esa a la que todos llaman
escarcha blanca, como la otra que
lleva tierra en los labios.
Volviendo al tema, sería una
idiota si cediera un poco, aunque
sólo fuera mínimo me darían sedantes
de plomo.
Y yo cantando en los contactos
de luz que el amor se equivocó y se
plagió un árbol artificial ( y apestoso)
como los de aquellos años y tardes
magra, cafés de terracota que se funden
en el panel solar de algún equivocado.
Está el cenicero rebosando de
exquisitas células muertas así
como mis cabellos desatados
que se atan con ligas de colores y
aluminio, de esas ligas que pudren
el pelo mojado ( como un día
estuvo el corazón que se hizo
rojizo anaranjado).
Sigo siendo una de tantas
una de muchas, una de nadie
una de uno, una de alguien
una de seiscientos sesenta y seis.
Pero acá no hay poderes de siete
ni de diez, sólo los poderes de
tres con seiscientos sesenta y seis.
Y si sería una iidiota si volviera
a no cepillar mis dientes tres
de trescientos treinta y tres, sería
una idiota si volviera a ver aquello
que estaba constipado y cargado
de abejas hambrientas (no de miel)
si no de culebras vacilantes en el yodo.
Sería una idiota bien hecha
!Pero que digo! Si para ser
idiota no se estudia, ni se leen
libros abominables de triángulos
de las bermudas.
Se ha terminado el cuento
que vayan aquellas pues
a contar las balas de la coladera
oxidada que está decapitada y hagan
entonces el rompecabezas...Pero como
Idiota, idiota...Pero ésta que no vuelva.
(Dedicado a...¿Que importa?).