Sesión de soledad

Lírico.

Exp..
Sesión de soledad

Se ha tomado las cosas tan a pecho
que tiene el pecho abierto y ya no puede
coserlo con más tiempo. Atardeciendo,
se encuentra de su vida distanciado
por sueños abatidos. Ilusiones
que un día parecían horizontes
cercanos y dichosos, son ahora
inmensos caserones derruídos,
cubriendo con su ruina la templanza.
Y mientras tanto, el mundo continua,
con determinación de tren de hierro,
avanzando en su rumbo sin destino;
empujando vagones de tristeza;
barriendo con su sombra cada brizna
de luz que apenas dos ojos recogen
en un último intento. No le queda
más ambición que ser parte del tiempo
que lo engendró y habrá de suprimirlo
un día más, perdido entre la bruma.
Por la penumbra amarga del recuerdo
ha estado echando cuentas de las veces
en que creyó tocar o ser tocado
por el amor. Jamás supo si aquello
fue amor o fue deseo o un espejismo
que la naturaleza restituye
al hombre, en ocasiones. Todavía
pretende fatigarse en la memoria
que tanto dolor causa. Sufre, sabe
que se le acaba el tiempo, y sin embargo
reincide, silencioso, en esa torpe
indagación de rostros, fechas, nombres
lacerando su calma. Ya ha perdido
acaso aquello que él nunca apreciaba
en su justa medida. Al fin comprende
cómo el entendimiento siempre falta
a la precisa cita dolorosa
que un día concertó nuestra experiencia.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba