sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hemos muerto entre cenizas
cuando hicimos el amor
soplando nuestro cuerpo
y en nuestro motor del cuerpo
se nos paró el corazón
y nos encontramos en la otra vida
y yo quería saber cómo podíamos hacer el amor siendo fantasmas
y pensé que podíamos tener sexo entre fantasmas
y ahí podíamos sentir placer entre nuestras palabras
y florecimos como dos rosas que huelen a amor
te besé en tu rostro invisible
y tú me encendiste mi luz
y estando entre tus huellas
nos dijimos que el sexo en el más allá era algo eterno
y pensemos que la luz que nos agarro era el beso que se reencarna en la fuente de nuestro amor,
ahí donde sonreímos sin boca
pero nos amamos y sentimos algo
nos llenamos de energía
y te hago el amor más allá de la mismísima muerte
porque yo también he muerto
y nos abrazamos en un paraíso de estrellas
y ahí nos besamos
y nos acariciamos en la noche de nuestro espíritu
las velas se encienden
y vemos como nuestros sueños están encendidos en nuestras lágrimas invisibles
y ahí en el mundo que oculta nuestros cuerpos
se ve nuestra pasión
que al llegar y explotar contra tus labios
te hago saber que somos fantasmas que nos disfrazamos de besos
y esos besos son el alma
y esa alma
es la reencarnación
que nos hace tener hijos más allá de muertos
y llevarlos al limbo
para que otras personas que habiten en la tierra puedan darles la libertad de crearlos en el mundo.
Pero lo que no saben los vivos
es que cuando mueres puedes crear a otro ser para que se vaya al limbo y de ahí a la tierra
ese puede ser un misterio de tener sexo entre fantasmas.
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