Guillermo Jaimes
Poeta recién llegado
Una botella destapada,
dos copas vacías,
labios aún húmedos de licor,
tacones bajo el taburete
y un vestido violeta tendido
sobre el espaldar de un sofá...
Un camino de prendas,
una habitación allanada,
una cama invadida...
Dos cuerpos sedientos,
una pasión en común...
Pieles que se rozan
y un tango ameniza a lo lejos...
Cuatro paredes son testigo del hecho
y deben guardar silencio...
al tango se suma un gemido
y al gemido la respiración profunda...
Sábanas arrugadas y cuerpos en reposo
el efecto del licor ha pasado...
dos copas vacías,
labios aún húmedos de licor,
tacones bajo el taburete
y un vestido violeta tendido
sobre el espaldar de un sofá...
Un camino de prendas,
una habitación allanada,
una cama invadida...
Dos cuerpos sedientos,
una pasión en común...
Pieles que se rozan
y un tango ameniza a lo lejos...
Cuatro paredes son testigo del hecho
y deben guardar silencio...
al tango se suma un gemido
y al gemido la respiración profunda...
Sábanas arrugadas y cuerpos en reposo
el efecto del licor ha pasado...
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