nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Están guardados a buen recaudo
para que nadie los pueda dañar,
tu tesoro y el mío aunque quieran
ni gatos ni gatas, lo podrán arañar.
Este secreto será de los dos,
aunque quieran no podrán abrir ese cerrojo,
que esconde una promesa fiel de amor
y nadie podrá romperla a su antojo.
Un juramento de sangre hemos hecho
que no nos produce ningún dolor,
al contrario , nos llevará a la gloria
para poder gozar de nuestro amor.
Tus ojos me lo dicen, los míos te lo afirman,
no has tenido a nadie que te ame con esta locura,
haciéndote recordar a cada momento este cuerpo,
diciendo que nuestro amor No tiene cura.