Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Si a la nostalgia le temes, te diré
que jamás dejaré que
entre a tu casa.
Serán felices las flores
de tu jardín cada tarde,
los pájaros dormirán
tranquilos, sin
percibir la tristeza
en tus ojos.
Yo vuelo a la luz de
tu ventana, como
mariposa nocturna,
pues no tengo otra
razón en la vida que
tu boca.
Transforma la luna en
un espejo, para ver tu cara
¡querida¡
has que el mar obedezca
tu voz y levante las
olas para que se termine esta
distancia que me separa
de ti.
Si a la nostalgia le temes, te diré
que jamás dejaré que
entre a tu casa, tu mirada,
la última, vive en mis ojos
y en mis manos tu
carta forma parte de
mi piel.
El otoño me lleva al amparo de
tus brazos y sus amarillas
lagrimas lavarán el luto
de este verano muerto
sin ti.