Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces me ensordece mi tonada
y nada puedo oír si a todo digo.
No quiero su secreto aquí conmigo
ya que no sé embridar su voz alada.
A veces –como lengua desatada-
mi lengua me maldice y la maldigo,
levanta un paredón de desabrigo
dejándome la boca emponzoñada.
No sé diferenciar mi voz del verso
que surge metafórico y velado…
retoño de un errático universo.
A veces me sorprendo enajenado
rogando discreción a mi reverso,
gritando lo que a solas me he callado.
y nada puedo oír si a todo digo.
No quiero su secreto aquí conmigo
ya que no sé embridar su voz alada.
A veces –como lengua desatada-
mi lengua me maldice y la maldigo,
levanta un paredón de desabrigo
dejándome la boca emponzoñada.
No sé diferenciar mi voz del verso
que surge metafórico y velado…
retoño de un errático universo.
A veces me sorprendo enajenado
rogando discreción a mi reverso,
gritando lo que a solas me he callado.